martes 29 de enero de 2008

Explotando a los niños

Ayer que quise escribir mi columna, no pude porque tuvimos problemas con las computadoras, y se nos vino el tiempo encima. Pero va de nuez.
Que les parecieron las fotos de la edición de ayer, terribles ¿no?, los poderosos son tan indiferentes a la miseria del pueblo, al hambre, a las enfermedades que padecen miles de niños, que las cifras siguen creciendo.
En Puebla y otros lugares pobres encontramos que niños mueren por enfermedades curables, verlos trabajar en las calles o pidiendo limosna. Cuántos de ellos no van a la escuela, no tienen a donde dormir, ni qué comer.
He observado a la gente que es generosa, dándoles unas monedas, piensan que con eso les resuelven la vida, y yo pienso que no, lo único que ocasionamos es quitarle la responsabilidad al gobierno de resolver este problema y muchos otros.
El gobierno en complicidad con la iglesia y los medios de comunicación, manipulan nuestro sentimiento caritativo, cómo, con el famoso redondeo, un kilo de ayuda el teletón, juguetón y cuanta mamada se les ocurre, perdón por la palabrota, pero no se merece otro adjetivo.
Y nos bombardean diciéndonos que depositemos nuestro donativo en especio o en dinero, a las cuentas tales o yendo a los lugares indicados. A veces hasta me ve feo la cajera del supermercado a la que le ha llegado esta propaganda hasta el tuétano, cuando no quiero dar mis centavitos, como diciendo vieja coda, pero prefiero eso a darles un centavo a estos rateros, mal nacidos, que tienen trabajando y explotando a niños de 12, 14 y 16 años como cerillitos, sin prestaciones de ley.
Nos hemos puesto a pensar en este grave problema, creo que no, porque en México cada vez crece este problema, el 48 por ciento de los niños y adolescentes lo hacen en el campo, 14 por ciento en el comercio informal, 4 por ciento en labores domésticas y 20 por ciento en el ramo artesanal. Sin embargo, del total, 64 por ciento no recibe ningún salario y están en calidad de "servidumbre".
Veo por ejemplo en las iglesias a niños que ayudan a los curas a hacer la limpieza y otros menesteres, ¿les pagarán un sueldo?, ni pensarlo, ¿saben como evaden esta responsabilidad? diciéndoles que a quien están sirviendo es al señor Jesucristo, no a ellos, y con esta creencia hasta abusan sexualmente de ellos. Qué tristeza, y nosotros sin hacer nada, no reclamamos nada, nos mantenemos en silencio, somos cómplices y nos comportamos igual que las autoridades gubernamentales, lamento mucho que la gente más pobre e ignorante siga mandando a sus hijos a esos lugares a que los exploten y abusen de ellos, con el señuelo de que los van a ayudar y a enseñar la palabra de Dios. Pero desgraciadamente no tienen otra opción.
Por último les digo que las entidades federativas donde mayor número de menores trabajan son Chiapas, Puebla y Veracruz, ya que en esos estados laboran entre 22.4 y 29 por ciento de la población infantil de seis a 14 años. Nos leemos mañana

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